Por Franco Merlo
Estas tal vez sean mis últimas palabras,
mis últimos textos y alabanzas,
mis recuerdos de vos se desvanecen,
y dejan en mí algo que de sentido carece.
Encerrado en el tiempo,
ya perdí el valor,
quiero quedarme en la celda,
de un hombre sin ilusión.
En mi corazón late un eterno castigo,
semejante a un vago o a un mendigo,
pero ellos tienen algo que yo no,
ellos tienen algo bueno
ellos tienen una misión.
En la noche más clara
en el día más oscuro
en la estela de un cometa
te voy a ver a vos,
y recordaré el hermoso sonido de tu voz.
3º secundaria
Ensenada
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lunes, 19 de julio de 2010
¿Quién?
Por Michelle Cortinez
En mis ojos todas las noches se instala
mi tristeza, no me deja en paz.
Aquélla noche no para
las ventanas recorre e investiga
de a poco acercándose a mí, va.
Encima de mí, corre.
La lluvia y yo solos nos encontrábamos.
Ensenada
3º secundaria
En mis ojos todas las noches se instala
mi tristeza, no me deja en paz.
Aquélla noche no para
las ventanas recorre e investiga
de a poco acercándose a mí, va.
Encima de mí, corre.
La lluvia y yo solos nos encontrábamos.
Ensenada
3º secundaria
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Por Michelle Cortinez
Más y más amor
increíblemente me das
con este corazón
hoy te fui a buscar.
En seguida me descepcioné,
ya no te quiero más.
3º Secundaria
Ensenada
Más y más amor
increíblemente me das
con este corazón
hoy te fui a buscar.
En seguida me descepcioné,
ya no te quiero más.
3º Secundaria
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Del soñar a la realidad
Por Sol Acuña Segretín
Yo soñé, lo que quería ver.
Era mentira, sólo era mi imaginación,
nada fue cierto.
Al final fue un error.
Me emocioné, grité, lloré,
pero era mentira...
Nada fue cierto. Era un sueño.
Al despertar me di cuenta,
de que todo fue en vano
nunca tomaste mi mano,
nunca escuché un "te amo",
nunca sentí tu presencia,
eras ya una sombra de la cual no sabía nada,
no sabía quién eras,
no entendía qué sentías
¿qué te hacía estar ahí?
Al final descubrí...
Era mi mano derecha...mi amiga,
no lo creí, luego,
sentí descepción por ambas partes,
me engañaste,
me enamoraste,
¿y qué decir?
¿Y qué sentir?
Ya no lo sé,
La espada...la pared,
¿Cuál?
La espada,
¿Para qué?
Para clavármela,
para vivir en mis sueños.
La realidad es dura y cruel,
pero los sueños no.
Te dan alas,
lo que vos no me diste,
de lo que me privaste,
de lo nunca sentiré,
al menos que tú me des amor,
amor verdadero,
pero mejor no - me voy - adiós - el sueño es mejor que vos.
3º secundaria
Ensenada
Yo soñé, lo que quería ver.
Era mentira, sólo era mi imaginación,
nada fue cierto.
Al final fue un error.
Me emocioné, grité, lloré,
pero era mentira...
Nada fue cierto. Era un sueño.
Al despertar me di cuenta,
de que todo fue en vano
nunca tomaste mi mano,
nunca escuché un "te amo",
nunca sentí tu presencia,
eras ya una sombra de la cual no sabía nada,
no sabía quién eras,
no entendía qué sentías
¿qué te hacía estar ahí?
Al final descubrí...
Era mi mano derecha...mi amiga,
no lo creí, luego,
sentí descepción por ambas partes,
me engañaste,
me enamoraste,
¿y qué decir?
¿Y qué sentir?
Ya no lo sé,
La espada...la pared,
¿Cuál?
La espada,
¿Para qué?
Para clavármela,
para vivir en mis sueños.
La realidad es dura y cruel,
pero los sueños no.
Te dan alas,
lo que vos no me diste,
de lo que me privaste,
de lo nunca sentiré,
al menos que tú me des amor,
amor verdadero,
pero mejor no - me voy - adiós - el sueño es mejor que vos.
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miércoles, 17 de marzo de 2010
Más con el nombre
Por Fiorella Pistolesi
F iel chica
I nocente que piensa sólo en él
O jalá que pueda descubrir lo que hay dentro de él, que pueda
R enacer en
El para poder ser feliz.
Por Uriel Chanampa
U nico
R ecord de
I nteligencia
C on
H abilidad
A ntigua,
N atural,
A mplia
M erecido
P or ser como un
A ngel en el estudio.
Por Cristian Jesús Zárate
C onocí a alguien
R eí al verla
I mpresionantemente
S onrió al verme.
F iel chica
I nocente que piensa sólo en él
O jalá que pueda descubrir lo que hay dentro de él, que pueda
R enacer en
El para poder ser feliz.
Por Uriel Chanampa
U nico
R ecord de
I nteligencia
C on
H abilidad
A ntigua,
N atural,
A mplia
M erecido
P or ser como un
A ngel en el estudio.
Por Cristian Jesús Zárate
C onocí a alguien
R eí al verla
I mpresionantemente
S onrió al verme.
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Miedo
Por Lucía Sol Acevedo Torres
Tengo miedo,
miedo de decir te amo,
miedo de que me rechaces,
de no verte nunca más,
miedo de no poder mirarte,
de fingir que no me interesas.
Miedo de expresar un sentimiento
que es hermoso,
de no poder hablarte jamás.
MIedo de quedar fuera de tu vida
y sólo ser un objeto que está
en medio del camino.
Miedo de expresar lo que
me pasa cuando te veo.
Miedo de decirte adiós,
y no hasta luego.
Cuarto año secundaria
Ensenada
Tengo miedo,
miedo de decir te amo,
miedo de que me rechaces,
de no verte nunca más,
miedo de no poder mirarte,
de fingir que no me interesas.
Miedo de expresar un sentimiento
que es hermoso,
de no poder hablarte jamás.
MIedo de quedar fuera de tu vida
y sólo ser un objeto que está
en medio del camino.
Miedo de expresar lo que
me pasa cuando te veo.
Miedo de decirte adiós,
y no hasta luego.
Cuarto año secundaria
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sábado, 30 de enero de 2010
Por Jesús Zárate
Mi triste día...
la soledad que llevo dentro
arriba, moja mis sentimientos
la noche no para
el invierno deshoja mis sueños
la mañana no me deja salir
la lluvia y yo somos casi iguales
Segundo de secundaria
Ensenada
Mi triste día...
la soledad que llevo dentro
arriba, moja mis sentimientos
la noche no para
el invierno deshoja mis sueños
la mañana no me deja salir
la lluvia y yo somos casi iguales
Segundo de secundaria
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Por Belén Piella y Juliana Sanguinetti
Una tarde de invierno
granizo...
el cielo gris cae
los arbustos
la punta de mis pies...
Los árboles se mueven constantemente
La lluvia y los árboles...
Segundo secundaria
Ensenada
Una tarde de invierno
granizo...
el cielo gris cae
los arbustos
la punta de mis pies...
Los árboles se mueven constantemente
La lluvia y los árboles...
Segundo secundaria
Ensenada
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sábado, 5 de diciembre de 2009
viernes, 13 de noviembre de 2009
Amor
Por Lucía Acevedo
Tú, amor
palabra que se lleva el viento,
como un barcoi fantasma,
apareces y desapareces,
no tienes rumbo,
ni corazón para hacer puerto.
Tú, amor
que apareces en los momentos más indicados
y cuando uno cree que ya lo tiene todo,
te vas hacia otro lugar del mundo,
acabando con esa bella ilusión.
Tú, amor,
palabra que dice todo el mundo,
pero muy pocos los que saben demostrarlo.
Tú, amor
piensa dos veces en dejar alguna
persona muriendo por ti.
Tercer año de secundaria
Ensenada
Tú, amor
palabra que se lleva el viento,
como un barcoi fantasma,
apareces y desapareces,
no tienes rumbo,
ni corazón para hacer puerto.
Tú, amor
que apareces en los momentos más indicados
y cuando uno cree que ya lo tiene todo,
te vas hacia otro lugar del mundo,
acabando con esa bella ilusión.
Tú, amor,
palabra que dice todo el mundo,
pero muy pocos los que saben demostrarlo.
Tú, amor
piensa dos veces en dejar alguna
persona muriendo por ti.
Tercer año de secundaria
Ensenada
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Mi declaración de amor
Por Michelle Cortinez
Estaba decidida a hacerlo, sí,
iba a expresarle mi amor.
Y aunque fueron sólo palabras
latía muy fuerte mi corazón.
¡Tú eres el amor de mi vida!
Y un “Te amo” de mis labios escapó
me miraste asombrado,
y al instante mi corazón se acobardó.
Un suspiro desalmado
en tu rostró se aferró
mi alma cayó en pedazos
y en mi interior todo se desvaneció.
Por dentro era una,
por fuera , otra.
Mi cara decía: “Perdón por molestarte”
Y mi otra yo: “Tengo ganas de matarte”.
Un adiós se interpuso
e inconscientes,
nuestros rostros se cruzaron
y rumbos distintos tomaron.
Qué mala jugada
me hizo el destino, yo pensaba
me encontraba muy descepcionada
e inevitablemente en mi rostro lo notaba.
Pensar que de ti
estaba enamorada
y vos en mí
ni siquiera pensabas.
Segundo año secundaria
Ensenada
Estaba decidida a hacerlo, sí,
iba a expresarle mi amor.
Y aunque fueron sólo palabras
latía muy fuerte mi corazón.
¡Tú eres el amor de mi vida!
Y un “Te amo” de mis labios escapó
me miraste asombrado,
y al instante mi corazón se acobardó.
Un suspiro desalmado
en tu rostró se aferró
mi alma cayó en pedazos
y en mi interior todo se desvaneció.
Por dentro era una,
por fuera , otra.
Mi cara decía: “Perdón por molestarte”
Y mi otra yo: “Tengo ganas de matarte”.
Un adiós se interpuso
e inconscientes,
nuestros rostros se cruzaron
y rumbos distintos tomaron.
Qué mala jugada
me hizo el destino, yo pensaba
me encontraba muy descepcionada
e inevitablemente en mi rostro lo notaba.
Pensar que de ti
estaba enamorada
y vos en mí
ni siquiera pensabas.
Segundo año secundaria
Ensenada
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martes, 29 de septiembre de 2009
Amor eterno
Por Agustina Vega
No te das cuenta que no quiero llorarte más,
que vuelves todo el tiempo y me dejas triste cuando te vas.
Dices que me quieres al igual que a las demás,
no quiero que juegues conmigo, ya déjame en paz.
El tiempo que ocupo pensando en ti
lo puedo ocupar en cosas más importantes.
No logro sacarte de mi mente ni siquiera por un instante.
No puedo seguir así, lo que más quiero es olvidarte.
Pero tú en este momento lo que menos haces es ayudarme.
Quiero tenerte muy lejos y a la vez muero por tenerte cerca.
Quiero dejasr de pensarte, pero luego muero por soñarte.
Tú eres el que logra todo esto.
Tu eres el que un día logró cambiar mis sentimientos.
Tú eres el que me dijo las cosas más lindas,
tú eres el que después de lastimarme hizo que me rinda.
Tú eres el que me hace sentir las mejores sensaciones,
con sólo decirme "te amo" o que me extrañas a montones.
Ahora sólo quedan los recuerdos
de lo felices que fuimos juntos en aquellos momentos.
NO soporto no expresarte lo que siento.
Ya no logro ocultar mis pensamientos.
Sólo quiero que sepas que te pienso todo el tiempo.
Que fuiste, eres y serás por siempre mi amor eterno.
Segundo secundaria
Ensenada
No te das cuenta que no quiero llorarte más,
que vuelves todo el tiempo y me dejas triste cuando te vas.
Dices que me quieres al igual que a las demás,
no quiero que juegues conmigo, ya déjame en paz.
El tiempo que ocupo pensando en ti
lo puedo ocupar en cosas más importantes.
No logro sacarte de mi mente ni siquiera por un instante.
No puedo seguir así, lo que más quiero es olvidarte.
Pero tú en este momento lo que menos haces es ayudarme.
Quiero tenerte muy lejos y a la vez muero por tenerte cerca.
Quiero dejasr de pensarte, pero luego muero por soñarte.
Tú eres el que logra todo esto.
Tu eres el que un día logró cambiar mis sentimientos.
Tú eres el que me dijo las cosas más lindas,
tú eres el que después de lastimarme hizo que me rinda.
Tú eres el que me hace sentir las mejores sensaciones,
con sólo decirme "te amo" o que me extrañas a montones.
Ahora sólo quedan los recuerdos
de lo felices que fuimos juntos en aquellos momentos.
NO soporto no expresarte lo que siento.
Ya no logro ocultar mis pensamientos.
Sólo quiero que sepas que te pienso todo el tiempo.
Que fuiste, eres y serás por siempre mi amor eterno.
Segundo secundaria
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jueves, 27 de agosto de 2009
La belleza oculta detrás del adiós
Por Rodrigo Moral
Recuerdo haber visto en su cara a la muerte
también el haber creído que estaba consciente
aquellos ojos tibios del injusto paciente
buscando desesperados el beneficio de su suerte
No tenía nombre, razón, ni vida
era un cadáver con tubos que lo mantenían
rodeado de visitas que con entusiasmo venían
a contemplar la consecuencia de la vida bien vivida.
Hacía cuatro meses que no se movía
estudié las causas, nada me convencía
un hombre saludable y creyente moría
irreconocible en aquel deprimente día
Desde mi lugar, no podía hacer demasiado
aunque me costaba ocultar mi preferencia
habría deseado acometer contra la ciencia
si no hubiese sido por la memoria del invitado
No lo conocía demasiado para darle mi alma
aunque admito, había pensado en hacerlo
era consciente, no era justo, y dejé de verlo
aunque la física lo atrajo a mí con mucha calma
Comencé a tomarme las cosas con seriedad
eran dos vidas hundidas en la incertidumbre
reconocí en ese entonces, como era costumbre
que aunque quisiera hacerlo, no había necesidad
Cuatro meses podrían traducirse en años
trece de sufrimiento y veintiseis de llanto
nunca pensé que había pasado tanto
hasta que aquel doce de mayo medí los daños
Era un alma que días antes había sido curada
jamás hubiese imaginado que allí la encontraría
tendida en una cama e inmóvil viviría
los últimos meses de su felicidad acabada
Había escapado del cáncer y de un accidente
de seis hijos, dos hermanas y una esposa desesperada
que poco después de saber que estaba embarazada
vio atravesando la puerta a aquel hombre decente
El impacto del doce de mayo fue indescriptible
degustaba la saliva del ángel de la muerte
¿Qué podría hacer yo contra su suerte?
Si consideré al infierno como un hogar temible
Lo vi feliz mientras subía las escaleras
el cielo angustiado (y satisfecho) lo besaba
de lejos vi que tras la luz, él caminaba
deteniéndose en una de las trece hileras
La situación había superado toda creencia
había decidido, por mi madre y su condición fatal
ingresar en la medicina y trabajar en el hospital
pero dejé el lugar tras la desafortunada experiencia
Hoy con cincuenta y dos años, me replanteo:
quizá el destino ha probado mi resistencia
quizá la vida me ha puesto en penitencia
para descubrir en silencio cuál ha sido su deseo.
Ensenada
Tercer año secundaria
Recuerdo haber visto en su cara a la muerte
también el haber creído que estaba consciente
aquellos ojos tibios del injusto paciente
buscando desesperados el beneficio de su suerte
No tenía nombre, razón, ni vida
era un cadáver con tubos que lo mantenían
rodeado de visitas que con entusiasmo venían
a contemplar la consecuencia de la vida bien vivida.
Hacía cuatro meses que no se movía
estudié las causas, nada me convencía
un hombre saludable y creyente moría
irreconocible en aquel deprimente día
Desde mi lugar, no podía hacer demasiado
aunque me costaba ocultar mi preferencia
habría deseado acometer contra la ciencia
si no hubiese sido por la memoria del invitado
No lo conocía demasiado para darle mi alma
aunque admito, había pensado en hacerlo
era consciente, no era justo, y dejé de verlo
aunque la física lo atrajo a mí con mucha calma
Comencé a tomarme las cosas con seriedad
eran dos vidas hundidas en la incertidumbre
reconocí en ese entonces, como era costumbre
que aunque quisiera hacerlo, no había necesidad
Cuatro meses podrían traducirse en años
trece de sufrimiento y veintiseis de llanto
nunca pensé que había pasado tanto
hasta que aquel doce de mayo medí los daños
Era un alma que días antes había sido curada
jamás hubiese imaginado que allí la encontraría
tendida en una cama e inmóvil viviría
los últimos meses de su felicidad acabada
Había escapado del cáncer y de un accidente
de seis hijos, dos hermanas y una esposa desesperada
que poco después de saber que estaba embarazada
vio atravesando la puerta a aquel hombre decente
El impacto del doce de mayo fue indescriptible
degustaba la saliva del ángel de la muerte
¿Qué podría hacer yo contra su suerte?
Si consideré al infierno como un hogar temible
Lo vi feliz mientras subía las escaleras
el cielo angustiado (y satisfecho) lo besaba
de lejos vi que tras la luz, él caminaba
deteniéndose en una de las trece hileras
La situación había superado toda creencia
había decidido, por mi madre y su condición fatal
ingresar en la medicina y trabajar en el hospital
pero dejé el lugar tras la desafortunada experiencia
Hoy con cincuenta y dos años, me replanteo:
quizá el destino ha probado mi resistencia
quizá la vida me ha puesto en penitencia
para descubrir en silencio cuál ha sido su deseo.
Ensenada
Tercer año secundaria
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Por Agustina Vega
A veces me pregunto tantas cosas
¿Por qué en mi vida no todo es color de rosas?
¿Por qué con los años se me hacen más difíciles las cosas?
¿Por qué los malos recuerdos cuestan tanto olvidarse?
Son cosas de la vida que no me puedo explicar.
¿Por qué de a poco se desvanece el cariño?
Tal vez somos felices sólo cuando somos niños.
¿Por qué debo olvidar cosas por las cuales mucho he sufrido,
pero no logro hacerlo por miedo al olvido?
¿Por qué confío en personas en quien no debo
y luego no creo en nada y en nadie por culpa de ellos?
¿Por qué al recordar me caen lágrimas,
sabiendo que en el álbum de mi vida aún quedan muchas páginas?
¿Por qué tengo tantas dudas?
¿Por qué siempre espero que alguien venga y me ofrezca su ayuda?
¿Por qué no todas las historias tienen un final feliz?
El amor me defraudó cuando en él creí.
¿Por qué siempre volvemos al pasado?
¿Por qué no vivir el presente y todo el tiempo disfrutando?
Por qué nos dejamos guiar por nuestras mentes
Y no por el corazón que es quien de verdad siente?
¿Por qué cuando hay dolor no pensamos en lo bonito?
¿Por qué no valoramos esos momentos aunque sea un poquito?
¿Por qué antes no me di cuenta de que estoy perdiendo tiempo?
Debo salir adelante, pues no existe lo perfecto.
Ensenada
Segundo año secundaria
A veces me pregunto tantas cosas
¿Por qué en mi vida no todo es color de rosas?
¿Por qué con los años se me hacen más difíciles las cosas?
¿Por qué los malos recuerdos cuestan tanto olvidarse?
Son cosas de la vida que no me puedo explicar.
¿Por qué de a poco se desvanece el cariño?
Tal vez somos felices sólo cuando somos niños.
¿Por qué debo olvidar cosas por las cuales mucho he sufrido,
pero no logro hacerlo por miedo al olvido?
¿Por qué confío en personas en quien no debo
y luego no creo en nada y en nadie por culpa de ellos?
¿Por qué al recordar me caen lágrimas,
sabiendo que en el álbum de mi vida aún quedan muchas páginas?
¿Por qué tengo tantas dudas?
¿Por qué siempre espero que alguien venga y me ofrezca su ayuda?
¿Por qué no todas las historias tienen un final feliz?
El amor me defraudó cuando en él creí.
¿Por qué siempre volvemos al pasado?
¿Por qué no vivir el presente y todo el tiempo disfrutando?
Por qué nos dejamos guiar por nuestras mentes
Y no por el corazón que es quien de verdad siente?
¿Por qué cuando hay dolor no pensamos en lo bonito?
¿Por qué no valoramos esos momentos aunque sea un poquito?
¿Por qué antes no me di cuenta de que estoy perdiendo tiempo?
Debo salir adelante, pues no existe lo perfecto.
Ensenada
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miércoles, 19 de agosto de 2009
Mis quince años. Todo un sueño...
Por María Sol Acuña Segretin
Todo era perfecto,
no faltaba nada,
ya casi era hora,
todo listo.
Bajo las escaleras,
como puedo,
derecha,
firme,
dispuesta a todo,.
Nerviosa,
rara por dentro,
repirando hondo.
-¡Ay! Casi me caigo- dije,
nerviosa a no poder más,
cansada por el largo día,
que recién comenzaba,
transpirando,
y sólo iban cinco escalones.
Me faltaban muchos más para bajar.
Le tomo el brazo a mi padre,
salgo a la puerta y veo a ese gran auto,
un moño lo rodea,
me subo mareada por el calor,
es pleno invierno.
Llego al salón,
mi corazón a punto de salirse,
saludo a los invitados,
como,
hablo,
y...
Llega el vals,
el momento más lindo,
inolvidable,
me saca mi papá,
luego la familia,
y siguen mis amigos.
Un momento tan hermoso,
llega a su fin.
Habían pasado más de siete horas,
y todo había terminado
en un abrir y cerrar de ojos.
Era...
Ilógico,
raro,
inexplicable.
Y de repente,
me agito,
grito,
pero
nadie me escucha,
todo se vuelve negro.
Me despierto,
todo era un sueño,
y ahí me doy cuenta que ese era
mi deseado cumpleaños.
Ensenada
Segundo Secundaria
Todo era perfecto,
no faltaba nada,
ya casi era hora,
todo listo.
Bajo las escaleras,
como puedo,
derecha,
firme,
dispuesta a todo,.
Nerviosa,
rara por dentro,
repirando hondo.
-¡Ay! Casi me caigo- dije,
nerviosa a no poder más,
cansada por el largo día,
que recién comenzaba,
transpirando,
y sólo iban cinco escalones.
Me faltaban muchos más para bajar.
Le tomo el brazo a mi padre,
salgo a la puerta y veo a ese gran auto,
un moño lo rodea,
me subo mareada por el calor,
es pleno invierno.
Llego al salón,
mi corazón a punto de salirse,
saludo a los invitados,
como,
hablo,
y...
Llega el vals,
el momento más lindo,
inolvidable,
me saca mi papá,
luego la familia,
y siguen mis amigos.
Un momento tan hermoso,
llega a su fin.
Habían pasado más de siete horas,
y todo había terminado
en un abrir y cerrar de ojos.
Era...
Ilógico,
raro,
inexplicable.
Y de repente,
me agito,
grito,
pero
nadie me escucha,
todo se vuelve negro.
Me despierto,
todo era un sueño,
y ahí me doy cuenta que ese era
mi deseado cumpleaños.
Ensenada
Segundo Secundaria
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jueves, 25 de junio de 2009
Jugando con el nombre propio...
Por Martina Szakola
M añana
A horrando mis
R isas, junto a
T i
I ntentaré buscarte entre la
N iebla, hasta el nuevo
A manecer
14 años
Ensenada
M añana
A horrando mis
R isas, junto a
T i
I ntentaré buscarte entre la
N iebla, hasta el nuevo
A manecer
14 años
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sábado, 2 de mayo de 2009
Cuando amanece
Por Jeremías Fernandez
Lindo es el primer albor
que viene anunciando el día
y allá por la lejanía
se asoma el Astro Mayor.
Todo cambia de color
dándole el sol sus reflejos
y se divisa a lo lejos
de los campos el verdor.
Segundo secundaria
Ensenada
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¿Guerra?

Por Franco Merlo
Si ninguno de nosotros quiere guerra,
pueden explicarme ¿para qué son las armas?
El infierno es éste, sólo que no hay llamas
el Ser Humano es porfiado
y por eso su destino se ha forjado
peleas y peleas,
estamos muriendo,
por desacuerdos severos
y estupideces de dinero
Somos hermanos,
eso obviamente está olvidado,
viendo que un soldado a otro su vida
le ha quitado
miren a los jóvenes muriendo,
miren a las mujeres llorando,
nuestra propia tumba nos estamos cavando...
Tercer año secundaria
Ensenada
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domingo, 19 de abril de 2009
Amigo
Por Santiago Toledo
Amigo, vos siempre estás,
Amigo, vos me ayudás a no estar solo
Amigo, vos siempre me ayudás y aconsejás
Amigo, vos conseguís mi calma dándome fuerzas,
Amigo, vos me sacás una sonrisa cuando estoy mal
Amigo, vos hacés que los momentos malos pasen rápido.
Ensenada,
Tercer año secundaria
Amigo, vos siempre estás,
Amigo, vos me ayudás a no estar solo
Amigo, vos siempre me ayudás y aconsejás
Amigo, vos conseguís mi calma dándome fuerzas,
Amigo, vos me sacás una sonrisa cuando estoy mal
Amigo, vos hacés que los momentos malos pasen rápido.
Ensenada,
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sábado, 7 de marzo de 2009
IMPOSIBLE ALEJARSE
Por Daniel Grosso
El vivía en la maravillosa Punta Lara,
Naturaleza rara, virgen de tanto hormigón.
No había tardes sin los mates de sus viejos sagrados
Ni domingos disfrutando con amigos de asados,
O sufriendo con el “rojo de ensenada”, su inmensa pasión.
En excelso sosiego transcurrían sus días,
Floreciendo de él milagrosa alegría, capaz de dar la vida.
Sin siquiera demandarla algo había encontrado,
Algunos dicen por azar, y otros que fue un hado,
La llama ardiente de un amor ninguna vez obtenida.
Ahora su mente era el hogar de un incesante pensamiento,
Y un único sentimiento bastaba para colmar su corazón.
Un ángel de cabellos dorados como el más puro oro,
Y ojos verdes como el jade del más codiciado tesoro,
Era el mero culpable de su extraña actuación.
Mágica dulzura nació de esta fastuosa unión,
Con increíble aluvión, de exquisitos besos, que en la vida se vio.
Rebosaba de júbilo mas el ángel tuvo que partir,
Su vida era Nueva York, allí debía concurrir,
Pero al anunciar la noticia su compañía solicitó.
El sí no se pospuso y conoció la gran manzana,
Vida norteamericana, cuantiosos lujos de adinerado.
Se consideraba afortunado e inundado de gloria,
El mundo lo invitaba a criar una nueva historia,
Hasta que un suceso lo dejó paralizado.
Un llamado de su madre que añoraba su presencia,
Hizo tomar conciencia de su falso bienestar.
A su familia y a sus amigos al igual que a conocidos los canjeó por su novia,
El deleite por el fútbol, dulce de leche y tango eran vieja historia,
Que venían a la memoria para el alma maltratar.
Al fin y al cabo aconteció lo impensado,
Un país por demás criticado le obligó a tornar.
Ni la más ansiada riqueza ni el más perfecto amor
Lograron hurtarle su vida que era mil veces mejor.
Y al mismo tiempo a su gente le trajo felicidad.
17 años
Ensenada
El vivía en la maravillosa Punta Lara,
Naturaleza rara, virgen de tanto hormigón.
No había tardes sin los mates de sus viejos sagrados
Ni domingos disfrutando con amigos de asados,
O sufriendo con el “rojo de ensenada”, su inmensa pasión.
En excelso sosiego transcurrían sus días,
Floreciendo de él milagrosa alegría, capaz de dar la vida.
Sin siquiera demandarla algo había encontrado,
Algunos dicen por azar, y otros que fue un hado,
La llama ardiente de un amor ninguna vez obtenida.
Ahora su mente era el hogar de un incesante pensamiento,
Y un único sentimiento bastaba para colmar su corazón.
Un ángel de cabellos dorados como el más puro oro,
Y ojos verdes como el jade del más codiciado tesoro,
Era el mero culpable de su extraña actuación.
Mágica dulzura nació de esta fastuosa unión,
Con increíble aluvión, de exquisitos besos, que en la vida se vio.
Rebosaba de júbilo mas el ángel tuvo que partir,
Su vida era Nueva York, allí debía concurrir,
Pero al anunciar la noticia su compañía solicitó.
El sí no se pospuso y conoció la gran manzana,
Vida norteamericana, cuantiosos lujos de adinerado.
Se consideraba afortunado e inundado de gloria,
El mundo lo invitaba a criar una nueva historia,
Hasta que un suceso lo dejó paralizado.
Un llamado de su madre que añoraba su presencia,
Hizo tomar conciencia de su falso bienestar.
A su familia y a sus amigos al igual que a conocidos los canjeó por su novia,
El deleite por el fútbol, dulce de leche y tango eran vieja historia,
Que venían a la memoria para el alma maltratar.
Al fin y al cabo aconteció lo impensado,
Un país por demás criticado le obligó a tornar.
Ni la más ansiada riqueza ni el más perfecto amor
Lograron hurtarle su vida que era mil veces mejor.
Y al mismo tiempo a su gente le trajo felicidad.
17 años
Ensenada
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